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Desde hace una década, en Bolívar, la familia Tocagni se dedica a la porcicultura/ Profesionalismo, eficiencia, inversión, pilares para una empresa en constante evolución.

 

   Escuche a continuación el audio de la nota completa a Agustín Tocagni.

“Amor y vocación por lo que hacés”. Así sintetiza Agustín Tocagni, gerente de Ingacot SA, el éxito empresario de la firma nacida en Bolívar una década atrás y dedicada a la cría y comercialización de porcinos. Logros que por supuesto se nutren además de imprescindibles atributos empresariales como eficiencia, profesionalismo, inversión y trabajo.

Desafiando contextos y sorteando los obstáculos que impone la zigzagueante economía argentina, la empresa que en origen contaba con 550 madres ya está en las 2.200, como parte de un proyecto que aspira a llegar a 5.500 en el futuro y que en la actualidad exporta el 10% de su producción.

De la agricultura a la porcicultura

De origen agrícola, sembrando en campos de terceros, la familia Tocagni advirtió hacia 2008 que poseían un modelo de negocios “bastante frágil. Era difícil armar una empresa con ese modelo bastante precario y que teníamos que buscarle una vuelta”.

Al momento de analizar otras alternativas de negocio, durante el relato de las vivencias de la empresa familiar a ESPACIO PRIMIA Tocagni recuerda que “nos dimos cuenta que éramos productores de maíz y soja lejos del puerto y  que teníamos ciertas ventajas competitivas en la zona de Bolívar para hacer cerdo”. Argentina era todavía un importador y había mucho margen para el crecimiento del mercado interno. “Nos brindaba muchas oportunidades como productores de maíz y soja, que es el 70% del costo de la alimentación de cerdo, para poder hacer un proyecto de cerdo intensivo”.

Así fue como, en vez de vender a puerto la producción de granos resolvieron transformarla localmente “en un marco de alta eficiencia, inversión en tecnología y escala”.

La familia Tocagni trabajó un par de años en la elaboración del proyecto y recorrió casi toda la Argentina. “Aprendiendo, charlando con gente, nos hicimos asesorar y a partir de ahí surgió en 2010 el primer proyecto de 550 madres que son 24 partos por semana en la granja El Triunfo”.

Las ventas iniciales fueron en 2012. “Como todos nuevos trabajás el doble, cometés errores, pero estuvimos muy conformes, el negocio nos acompañó, los fundamentos que habíamos visto se cumplieron. El aumento de la demanda hizo que valiera el cerdo y tuvimos esa suerte que necesitás al principio”, rememora.

El crecimiento

La familia Tocagni le dio a la empresa de producción de carne porcina la filosofía empresarial “de reinversión permanente y constante del 100% de las utilidades. Cuando pudimos empezar a hacer pie en el negocio y tener buenos números productivos vimos que es un negocio de escala, de eficiencia, en donde es importante poder licuar costos fijos y empezamos a analizar duplicar el primer módulo de 550 madres”.

Así fue como en 2014 se pasó a 1.100 madres y 48 partos por semana. “Si bien los márgenes eran buenos sabíamos que había que aprovechar ese momento como para consolidar una unidad productiva de alta eficiencia y productividad”.

Dos años más tarde se sumaron 550 madres más y en 2019 otras 550 para llegar al plantel actual de 2.200 madres y un stock permanente de 30.000 animales.

Todavía queda un largo camino de crecimiento por delante. El diseño final consiste en un plan maestro de diez módulos de 550 madres cada uno. “La granja el Triunfo queda como sitio 1, gestación y maternidad, con 4 islas de engorde con 6 semanas de alojamiento de ese flujo en cada isla. La granja La María es la primera de esas islas de engorde.

“Todas las semanas se trasladan animales de un lugar a otro porque por cuestiones de bioseguridad no se recomienda tener más de cierta cantidad de animales en un mismo sitio”.

Consultado por ESPACIO PRIMIA respecto de dos aspectos cruciales para el éxito del negocio, como son la logística y los recursos humanos, el empresario cuenta:

“Tenemos una ventaja al estar lejos de los puertos, como es que en el precio del maíz y la soja hay un descuento por el flete. Con el cual es mucho más barato convertir maíz en cerdo en Bolívar que en Rosario. Hay como una cuenca natural de producción de cerdos a una distancia prudencial de puertos para tener este alimento más barato”.

Por otro lado, se manejan con un sistema “bastante profesional de gestión de personal. Tenemos consultor de seguridad e higiene, certificamos normas ISO, está todo muy controlado. Estamos con un plantel de 40 empleados, tenemos excelente relación y un muy buen acompañamiento del equipo humano. Estamos muy conforme y quizás por nuestra cultura de trabajo de darle confianza y libertad, la gente tiene predisposición positiva. Estamos muy muy conformes con el equipo y no lo vemos como una limitante. Tenemos una política muy activa y estamos muy atrás de todo. Cuando detectamos comportamiento que no se ajustan tratamos de actuar muy rápido”.

Producción de granos y comercialización de la carne

Debido a la expansión que tuvo la empresa no es posible lograr el autoabastecimiento de granos. “Se consumen mil toneladas de maíz por mes. Se compra promedio un 40% de maíz y soja”.

Comprar más granos o arrendar más campo para producir más alimentos “es un buen dilema”. Si bien los Tocagni fueron en primer lugar productores de granos consideran que la agricultura en campos alquilados “es vidriosa. Con un buen campo y un buen año hay una puja por los alquileres y aumentan los precios independientemente que la campaña siguiente sea mala. A priori pensamos mantenernos en los valores actuales de trabajo de campo. No pensamos crecer ni dejar de hacerlo, porque nos da un margen de negociación importante con la compra. Pero ésta también nos sienta cómodo y hemos hecho buenos arreglos que le sirven a ambas partes. Depende del negocio agrícola que se pueda armar”.

Con respecto a la comercialización de la carne, el 75% de lo que se produce se vende como media res a retirar de frigoríficos, un 10% se exporta y un 15% se vende en la industria. “Hace tres años con otros colegas se armó un negocio de exportación (Argenpork), que es el principal exportador de carne de cerdo del país y uno de los artífices que se haya abierto la exportación a China, cambiando la lógica de la producción en el país”.

La actividad, hoy

Consultado sobre la actualidad de la actividad, Tocagni sostiene que “hoy está muy mal. Tenemos un costo de producción de 58 pesos más IVA -somos de los más eficientes del país- y estamos vendiendo a 52 pesos más IVA, con muchos problemas de colocación y de venta. Hace dos o tres meses estamos trabajando a pérdida. Mucha gente tiene costos arriba de 60 pesos. La situación es muy delicada, así que habrá que pasar el invierno”.

Afortunadamente la producción hasta marzo venía con buenos márgenes que ayudan a sostener estos meses negativos. “Creemos que se va a revertir muy rápidamente, la carne está muy barata; llegamos al piso y va a subir”.

La caída se vio profundizada por el Coronavirus y la caída en un 60% de la demanda industrial, que explica el 30% de la comercialización. “Como hay un flujo constante de producción y de venta con muy poco margen de retención se genera un fenómeno ‘Puerta 12’ donde se necesita vender y se vende aunque sea a pérdida. No hay silobolsa de cerdos, es una frase que decía mi padre. Es una buena frase”.

Un reconocimiento, un estímulo

La familia Tocagni acaba de lograr el séptimo puesto en el certamen “Mejores de la Porcicultura Agriness”, promovido por esta empresa de tecnología para los usuarios de su software en distintos países.

“Trabajamos pensando en el largo plazo, en el país y el sector del futuro, ese es el rumbo estratégico. Estamos muy contentos, no deja de ser un estímulo en un momento bravo. Nos marca que estamos haciendo un montón de cosas bien. Estamos muy contentos”.

Tocagni explica que se trata de un premio que lo genera un sistema de gestión brasileño que lo usa el 90% de las granjas industriales del país, donde se reportan datos y se mide infinidad de aspectos de la producción.

Relación con Primia

El empresario destaca la vinculación de muchos años con Primia-EDP Agro. “Arrancamos casi al mismo tiempo. Siempre fueron nuestros principales proveedores de alimentos y desde hace un par de año tenemos un contrato de abastecimiento y de elaboración de 18 meses bastante estricto y definidos y estamos muy contentos. Hemos encontrado un montón de cosas en común y a través de estos años hemos desarrollado un nivel de mucha confianza y entendimiento que es importante. Es una relación de muchas toneladas por mes y muchos años y nunca hemos tenido un solo reclamo. Es una relación estratégica muy buena y tienen muy buen nivel de calidad, seriedad, estamos muy satisfechos”, resalta.

Ser emprendedor en Argentina hoy

Interrogado sobre el desafío que implica ser empresario y emprendedor en la Argentina actual, Tocagni señala que “sin dudas” se necesita “tener vocación por lo que hacés”.

Más allá de calcular, analizar, ser analíticos y prudentes en todos los procesos “tiene que haber vocación y amor por lo que haces y compromiso con el país y la comunidad. Si uno mira los números fríamente a veces es muy difícil invertir, por eso tienen que estar las otras cuestiones”.

El país demanda “profesionalismo, escala, integración, estar despiertos. Te exige que hagas los deberes porque cuando viene la mala te pasa factura fuerte. Pero sin vocación y sin compromiso es difícil. El contexto es muchas veces hostil. Si Argentina sale adelante es por la creación de riqueza de los emprendedores y la gente de trabajo en el campo. Tiene que haber contextos más propicios para la creación de riqueza, si no lo único que estamos haciendo es distribuir pobreza”.

Hoy la producción tiene que tener una visión mucho más dinámica que antes. Se exigen un montón de cosas. En la buena hay que saberlo y hacer los deberes para estar más tranquilos en los momentos de crisis”, concluye.

INGACOT

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