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Luego de la lectura de comederos, debemos evaluar la información recolectada y en función de ello deberemos realizar los ajustes correspondientes, manteniendo, disminuyendo o aumentando la cantidad a suministrar según demanda.

Existe una idea generalizada que para que los animales ganen más peso, deben consumir más y para eso deben tener un acceso continuo al alimento. Pero algunos estudios demostraron que forzar un consumo máximo no siempre está reflejado en mayores ganancias de peso, ya que puede generar también un mayor incremento calórico, una baja la eficiencia del uso de la energía metabolizable y un incremento del requerimiento de energía de mantenimiento. Por lo tanto, para mejorar la eficiencia de conversión, los resultados recomiendan racionar al 90% del consumo máximo.

Ajustando las raciones

En caso de encontrar un comedero lamido de lectura 0, hay que esperar 1 o 2 días antes de realizar cualquier ajuste para evitar trastornos digestivos. Ya confirmada la tercera lectura con 0, claramente los animales necesitan comer más. Por lo tanto, corregimos levemente la ración, aumentando entre un 5 a un 10 % en la cantidad a suministrar.

Si encontramos un comedero con un score de 1, no debemos realizar ningún cambio. Repetimos la ración al igual que el día anterior.  Los animales están comiendo bien.

Cuando nos encontrarnos con un score de 2, debemos determinar la cantidad de kg que hay de rechazo en el comedero. Este valore importante para conocer exactamente la cantidad deberemos suministrar como complemento a la existente.  Por ejemplo, si encontramos un rechazo de 10kg, se debe ofrecer la misma cantidad del día anterior, menos la mitad de este rechazo. Entonces, si ofrecimos 100kg deberíamos debo ofrecer 95kg. Pero como la oferta debe ser de 95kg. y tenemos 10kg en el comedero, solo debemos agregar 85 kg.

comedero raciones

Variaciones en el consumo

Al no ser el consumo constante o matemático, la lectura de comedero nos dará información que traduciremos en suaves ajustes en las raciones, teniendo en cuenta la demanda y el comportamiento de los animales. Siempre debemos tener en cuenta que los cambios en la entrega de granos deben ser graduales y controlado, sin generar fuertes variaciones en la cantidad o composición de la ración entregada. Así evitaremos la principal causa de trastornos que genera la alimentación a corral: el sobreconsumo que provoca acidosis y diarreas que demoran el engorde y perjudican la eficiencia de conversión.

Muchas de las fluctuaciones en el consumo las vamos a encontrar durante los días de tormenta, temporales u olas de calor. Estas condiciones ambientales afectan sensiblemente el consumo de los animales y debemos tenerlas en cuenta a la hora de programar la rutina de alimentación. Otro factor de impacto que deriva en variaciones puede devenir del incorrecto mezclado, sin lograr una ración uniforme.

El suministro de la ración, debe ser puntual y no debería tener una variación mayor a los 15 minutos del horario de rutina, según estudios internacionales. Esta rutina nos evita la aparición de disturbios digestivos que luego afectan la producción.

Otro factor a tener en cuenta en la frecuencia de entrega, es el tipo de ración a entregar. Las raciones húmedas que tienen silo por ejemplo, fermentan rápidamente. En este caso conviene implementar un sistema de reparto a 2 entregas diarias, bien temprano a la mañana y a última hora de la tarde. En cambio las raciones secas pueden ser entregadas solo una vez al día. Además, debemos estar atentos a realizar ajustes en situaciones especiales, como en los días de calor, en donde lo ideal es entregar la comida a última hora para que la comida no esté caliente todo el día en el comedero y para que el calor de fermentación que genera el alimento se realice durante la noche.

Claves a tener en cuenta:

  • Cambios graduales en la composición de las dietas.
  • Cantidad de ración a entregar.
  • Evitar el sobreconsumo.
  • Personal entrenado.
  • Registro en planillas.
  • Calcular el consumo y hacer ajustes en situaciones particulares: temporales, calor.
  • Puntualidad en la entrega: 15 minutos de tolerancia.
  • Buen mezclado.
  • Frecuencia de entrega: ajustes.

Como conclusión, debemos saber que realizar la lectura de comedero, nos permitirá estimar mejor las variaciones de consumo por parte de los animales, logrando de esta manera mejor conversión alimenticia y una óptima ganancia de peso y no menos importante, mejorando la rentabilidad de nuestro negocio.

Por: Matías Aba, médico veterinario y técnico comercial de Primia

Fuentes consultadas:

• INTA – Terminación a corral: lectura de comederos y su impacto sobre resultados productivos

• INTA Informa – El autoconsumo de granos marca

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