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Lucas Lennon comparte las vivencias de 35 años de labor profesional/ El Encuentro Agro como referencia para la labor interdisciplinaria, la interacción agrícola ganadera y la transformación del producto primario en valor agregado.

 

   Escuche a continuación el audio de la nota completa a Lucas Lennon.

“No me canso de levantarme a la mañana, salir al campo, recorrer y estar. Me gusta lo que hago y cuando ves los resultados, la evolución que ha habido y se comparten los momentos; eso no te cansa nunca, lo disfrutás”.

De esta forma reflexiona Lucas Lennon, con 35 años de labor profesional en el campo, ayudando a crecer a “empresas con ganadería” o “empresas con tambo”. Así le gusta denominarlas en una declaración de principios que pugna por la diversificación en la producción.

El entrevistado del mes en ESPACIO PRIMIA comparte sus vivencias y resalta que ha preferido ser un médico clínico y no un especialista en un área determinada.

Los inicios

En la evocación recuerda sus comienzos como asesor CREA donde robusteció su creencia de unir a los productores y generar ámbitos comunes de crecimiento.

Así fue como armó un estudio que no por casualidad bautizó como “El Encuentro”, con la premisa de juntarse “para hacer cosas en común, comunicarse, estar acompañado. Más que ser un especialista en un tema particular la idea es abarcar todos los sectores y las zonas para poder acompañar al productor desde un lugar más global”.

Con 25 años, apenas recibido de ingeniero agrónomo se radicó en Pehuajó, ciudad desde donde planificó y desarrolló su actividad.

“La idea de encontrarnos tuvo éxito. A la noche me iba a dormir a mi oficina, donde tenía una cama. Me levantaba a la mañana en la oficina. Hoy la oficina que compartimos con nuestros clientes tiene 2.000 metros cuadrados y hay un montón de empresas que se engancharon en la idea. Ediliciamente muestra la validez de esa idea original, de lo que significa el encuentro y lo que significa eso para el productor. Es más profunda la idea que una especialidad en una actividad o desarrollarse en algo agropecuario”.

En todos estos años “se construyeron edificios e instalaciones, criaderos de cerdos, los productores ganaderos terminaron siendo ganaderos, tamberos y agrícolas. Armamos centros de siembra donde los clientes pudieron invertir lo que podían generar para crecer. Hicimos feed lots, tambos”. Desde Pehuajó una localización estratégica desde el punto de vista geográfico para toda la Provincia esta oficina/dormitorio es hoy un estudio interdisciplinario al que acompañan clientes en forma ininterrumpida desde hace 20 años. “Tenemos una cantidad de hectáreas importantes, vacas de tambo, feed lot, cría, agricultura”.

Comunicación y trabajo en equipo

Lo que hoy parece sencillo, en épocas de hiperconexión, whatsapp, tecnología, zoom, etcétera, etcétera, no lo fue décadas atrás, pero a la vez se transformó en un impulso. “El productor estaba bastante solo, no existían las comunicaciones de hoy. Pensé que intercomunicarnos, compartir momentos, información, negocios, la vida, era lo que hacía falta. Poder encontrarse, compartir experiencias y hacer cosas en común. Lo fuimos aprendiendo y caminando. Tuvimos diferencias como todo el mundo, pero pudimos resolver todo juntos. Después de 30 años han surgido otros productores más, pero los originales siguen trabajando”.

A Lennon lo colma de orgullo haber consolidado un trabajo en equipo, coordinados y con una idea común. “Siempre digo lo difícil que será poder ponerse de acuerdo arriba si nosotros que somos chiquitos no lo hacemos”.

Tal vez aún antes que El Encuentro Agro se consolidara como un referente y ejemplo de trabajo interdisciplinario Lennon valoró los procesos de integración. “Siempre defendí empresas múltiples, no empresas tamberas sino empresas con tambo. Empresas ganaderas que se transformaron en ganaderas, tamberas y agrícolas; es cuestión de ver la evolución de todos y el resultado está ahí”.

Desde el punto de vista de la estadística, el trabajo de El Encuentro Agro abarca unas 100.000 hectáreas, 50.000 vacas de cría, 12.000 vacas de tambo, feed lots, se siembran más de 20.000 hectáreas. “Trabajamos de distintas maneras, asesorando administrando, llevando proyectos. Somos 15 personas trabajando, diez agrónomos, cinco administrativos y toda la estructura física que son 2 mil metros cuadrados de oficina donde la gente comparte, se comunica. Trabajan unas 25 empresas agropecuarias de todo tipo.

El Encuentro Agro

Encajarse y seguir

La empresa bien podría denominarse “El Desafío”, a tono con los cambios y circunstancias tan particulares que caracterizan a la Argentina. “Hemos pasado momentos muy difíciles desde el punto de vista de la economía y del clima. Devaluaciones, inundaciones, ir a ver los tambos inundados con las vacas nadando o yo durmiendo en el auto porque me quedé encajado en la noche en un camino de tierra. Pasar, las pasamos todas.

“Estando inundados, quedamos solos para ver los campos que administrábamos. Había que abrir 18 tranqueras de ida 18 de vuelta. Había que ponerle mucha garra para quedarse. Y después de la inundación le seguimos poniendo garra y luego vimos los resultados”.

Pero siempre, más allá de las épocas, de los sistemas, de la bonanza o malos años para la agricultura y la ganadería, creyendo “en la interacción agrícola ganadera, en la transformación del producto primario en valor agregado, en carne, cerdo y leche. Siempre confiamos en eso y una vez que la ganadería resurgió un poco nos dimos cuenta la cantidad de cosas que la Argentina puede hacer transformando materia prima”.

La importancia del valor agregado

Lennon está convencido que sembrar sólo soja “es una alternativa, pero es una alternativa del subdesarrollo. La Argentina tiene que avanzar y transformar la materia prima en carne, leche, cerdos, pastas. Defendemos mucho eso y lo vemos en la cancha. Es un tema de inversión, la cantidad de cosas que se pueden hacer, la cantidad de producción que se puede tener en la Argentina y la cantidad de gente que se puede ocupar”.

El entrevistado ejemplifica que en un campo de 300 ó 400 hectáreas se ocupan unas 30 personas con sistemas intensivos de tambos. “Imaginemos eso a nivel nacional, lo que implica. Transformando la materia prima se puede ocupar mucha gente y generar muchos ingresos. Se requiere inversión y la idea de darse cuenta de que el campo puede ocupar directamente un montón de gente”.

Profundamente convencido de sus afirmaciones, solo es necesario preguntarle que falta para ello para que Lennon responda: “Nos quedamos con la siembra de soja y de maíz, sacarle la renta al campo y tirarla, porque la tiramos en una bolsa que no sabemos a dónde va y no genera renta tampoco. Tratando que reinvierta la ganancia en los sectores en que tiene que invertir, si nos diéramos cuenta de eso, la Argentina del campo crecería un montón y generaría muchísimas oportunidades.

“Por otro lado los vaivenes hacen que tampoco podamos acceder al financiamiento adecuado que requiere ese tipo de inversiones. Estas inversiones no se amortizan en un año, sino en varios años, con una estabilidad determinada. Se necesita que la Argentina te brinde eso, la posibilidad de mirar al largo plazo. Terminamos entonces sembrando soja y maíz y vendiéndosela a los chinos o al que sea y no pudiendo generar una transformación general del campo, generando renta, laburo y ganancia para todos”.

Cada actividad tiene sus peculiaridades y Lennon, conocedor, al cabo, plantea los contextos y marcos para cada una. Por ejemplo, en el caso de la lechería, siempre en el ojo de la tormenta por sus números tan finos. “Siempre defendemos las empresas con tambo. Muchos de los productores que hoy tenemos como tamberos han sido ganaderos en sus orígenes. La entrada al sector tambero de gente que no lo era y se han transformado ha hecho que el avance de la producción lechera fuera muy importante. Pasamos de esos 18 litros y la vaca comiendo a pasto, con tambos de 32 ó 33 litros promedio; algunos están pensando en ponerle techo. La producción lechera pasa por la eficiencia, no hay duda, y hay un montón de ítems que hacen que ese proceso se consolide.

“Si sos eficiente vas para adelante, si no te vas quedando atrás perdiendo competitividad y te quedás afuera. Es una actividad interdisciplinaria y si no sos eficiente en todos los rubros te quedas afuera. Se ha avanzado mucho, de 18 a más de 30 litros, una evolución impresionante. La lechería en la Argentina tiene un potencial enorme pero requiere inversiones y un grupo de trabajo conjunto; equipos de trabajo muy grande entre veterinario, nutricionista, agrónomos, encargados. Es una actividad muy linda e interesante”.

Lennon no considera que el productor agrícola esté más adelantado o sea más competitivo que el pecuario. “La ganadería está creciendo, los campos de punta tienen una tecnología que se va diseminando al resto en nutrición, manejo de vacas de cría. Avanzó desde atrás pero ha ido evolucionando mucho y el futuro de la Argentina pasa por ahí, por la transformación en carne y leche. La agricultura se ha ido simplificando, y la actividad ganadería ha evolucionado un montón, se ha complejizado. Para el desarrollo personal, profesional, la ganadería, la transformación de la materia prima, es la línea”.

El entrevistado remarca que la actividad ganadera es más exigente en términos de inversión y trabajo. “El capital necesario para desarrollar la actividad ganadera no es el mismo que para sembrar una hectárea de soja. Al final terminamos complejizando la hectárea de soja pero no tenemos ni la plata ni la financiación del capital para los procesos que requieren inversión. Esa es la pobreza en la Argentina; no hemos desarrollado más que una agricultura, exportando la materia prima y no dándole valor agregado.

“Para transformar la materia prima hay que tener capital y el capital tiene un costo. No es tan fácil, pero la línea claramente pasa por ahí. Exportando maíz, es una cosa de locos; nosotros tendríamos que poder transformar ese maíz. Lo mismo pasa con el trigo. Terminás exportando la materia prima y eso no alcanza, obviamente”.

Es fácil deducir de sus consideraciones que el desafío a futuro del agro argentino pasa, en boca de Lennon (como tantos otros seguramente teorizan desde la comodidad de sus despachos oficiales) en agregarle procesos a la actividad primaria.

“Una vez que China empieza a consumir carne, se lleva toda la que producimos en la Argentina y no alcanza. Esa es una muestra de lo que se viene no es solo exportar la soja sino darle valor”.

Motivación intacta

La pasión de Lennon  se nota intacta en cada tramo de la charla. ¿Cómo se hace para sostener la motivación y las ganas? Para la pregunta que se cuela inevitablemente en el cierre de la charla surge la respuesta clara y sencilla: “Ha pasado mucha gente en El Encuentro, hemos formado mucha gente y siempre hay un objetivo nuevo. Me motiva trabajar en equipo, me gusta lo que hago. Siempre estamos generando algo nuevo o modificando lo viejo,  no me siento que me cuesta mucho trabajar y hacer lo que hago. Disfruto trabajar en equipo, disfruto los contactos humanos, desarrollar las empresas y verlas crecer. Si disfrutas de lo que haces, no te vas a cansar nunca”, concluye.

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